La Herboristería del Rey es uno de los comercios más emblemáticos de Barcelona. Fundada en el año 1818, es la herboristería más antigua de Cataluña, y uno de los comercios más antiguos de la ciudad condal. 
En 1857 el local fue reformado cuando Isabel II de España nombró a Josep Vilà, fundador del negocio, 'Herbolario de Cámara de S.M. la Reina' y 'Proveedor de la Casa Real'. Se encargó su reforma a Francesc Soler i Rovirosa, conocido pintor y escenógrafo. Decoró la tienda con motivos ochocentistas e isabelinos. Los aspectos decorativos más destacados del local son la galería de pinturas al aceite de la parte superior, la serie de cajones con miniaturas de paisajes a la acuarela que rodean la tienda, y el techo de vidrio pintado.
Además, en el centro del local se encuentra una imponente fuente de mármol dónde antiguamente se conservaban sanguijuelas, esculpida por los hermanos italianos Baratta Rossi con mármol de Carrara, y coronada con el busto de Carl Von Linné, naturalista sueco, creador del sistema actual de clasificación de plantas, considerado uno de los padres de la ecología.

Actualmente, el comercio está regentado por Trinitat Sabatés Orobitg, quién fue reconocida como Maestra Herbolaria Artesana por la Generalitat de Catalunya. La Generalitat ayudó a la restauración del establecimiento en 1997 y lo declaró Bien Cultural de Interés Local (BCIL). Tenéis la oportunidad de visitar la tienda de forma online a través de este enlace.
Podéis encontrar en la tienda productos propios de la Herboristería Catalana: aproximadamente 220 variedades de plantas medicinales, así como complementos dietéticos, miel, especias, regaliz, caramelos naturales, alimentación ecológica, aceites esenciales, cosmética natural, etc., además de regalos interesantes y un ambiente característico, histórico, honesto y agradable. 
Desde Maison Karité hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Trinitat y a Joan Anton, que, como a todo el mundo que pasa por su tienda, nos trataron de maravilla.
MK. Pueden explicarnos algo de su negocio e historia?
HR. Se trata de una herboristeria casi bicentenaria - se fundó en el año 1818. Es de gran interés desde distintos puntos de vista: histórico, ya que Isabel II le dio el título de proveedores de la Casa Real; artístico, ya que aún conserva una fuente de sanguijuelas dedicada a Carl Von Linné - científico sueco quién, entre otras muchas cosas, propuso la denominación en latín de las especies, y profesional, seguramente porque las hierbas sirven y siempre hemos tenido buenos profesionales para la atención de nuestros clientes. De aquí que la tienda se haya mantenido sólo como herboristería, además de las circunstancias del siglo XIX, ya que la sanidad era inexistente y la gente acudía al herbolario buscando remedios.

MK. Cuales son sus elementos diferenciadores?

HR. Los clientes buscan honradez y un consejo noble, son cosas que marcan la diferencia.

MK.¿Cuál es su opinión sobre el sector natural y ecológico?

HR. Interesa mucho que la gente sea cada día más consciente de lo que come, de lo que se pone en la piel y de lo que respira. Todo influye sobre nuestra salud. Hoy en día cualquier persona puede encontrar información en Internet y cualquiera puede leer una formulación.

MK.¿Por qué han decidido incorporar los productos de Maison Karité en su oferta de productos? ¿Qué opinión tienen de ellos?

HR. Porque nos gusta la calidad, y creemos que el hecho de estar elaborado en el lugar de origen por las personas que lo usan desde la antigüedad y conocen el producto es una buena garantía. Además, ayudamos a otros pueblos en su desarrollo y crecimiento. 

MK.¿Tiene algún Consejo y sugerencias para los amigos del mundo natural y Bio?

HR.Nuestro consejo sería que la humanidad tiene que encarrilarse hacia el mundo natural y Bio o acabaremos todos enfermos. Tenemos que seguir adelante y luchar para volver a crear vínculos con la naturaleza.